El mar se cerró sobre Juan Carlos Gutiérrez sin devolver nada. Este martes, la Prefectura Naval Argentina dio por finalizado el operativo oficial de búsqueda y salvamento desplegado en el Atlántico Sur para intentar localizar al marinero correntino de 46 años, oriundo de Empedrado, que cayó al agua el 30 de junio desde el buque pesquero Luca Mario mientras la embarcación operaba a unas 160 millas náuticas al este-noreste de Puerto Deseado, en la provincia de Santa Cruz.
Con el cierre de la emergencia SAR concluyó una semana de rastrillajes intensos y coordinados que movilizaron cinco buques —entre ellos el Ponte de Rande, que retomará sus tareas de pesca— y un avión Prefectural que llegó a cubrir en un solo vuelo más de 1.600 kilómetros sobre el área de búsqueda, equivalentes a 870 millas náuticas. El área total rastreada superó los 17.000 kilómetros cuadrados. Los resultados fueron negativos en todos los casos. El Luca Mario, el buque desde el que Gutiérrez cayó al mar, puso proa a Mar del Plata y se espera su arribo durante este martes.
Los hechos que desencadenaron la tragedia quedaron documentados en los partes oficiales y en los testimonios de la tripulación. Gutiérrez realizaba maniobras de cubierta en condiciones de temporal cuando una red de pesca se deslizó de manera imprevista y lo enganchó de la bota. A pesar de los esfuerzos desesperados del resto de los tripulantes por sujetarlo, la fuerza del aparejo lo arrastró al agua de manera inmediata. El siniestro ocurrió en condiciones hidrometeorológicas extremas, con ráfagas de viento intensas y olas de gran magnitud, lo que dificultó desde el primer momento cualquier posibilidad de rescate inmediato.
La tragedia desató además una dura disputa sobre las responsabilidades. El Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) salió con fuerza contra los capitanes que, según denunció la organización, ignoraron las advertencias de la Prefectura de ponerse a resguardo ante la inminencia del temporal y optaron por continuar faenando. «Queremos manifestar nuestro enérgico rechazo hacia los capitanes que ante la recomendación de Prefectura de ponerse a resguardo por inminente temporal hacen caso omiso a dicha recomendación y se quedan en altamar por un poco más de pesca, despreciando así el valor de la vida», expresó la comisión directiva del gremio, señalando de manera directa una presunta negligencia en la conducción de la nave. La esposa de Gutiérrez había apuntado en la misma dirección en los días previos, cuestionando públicamente las decisiones tomadas a bordo.
La familia de Juan Carlos Gutiérrez, que permanece en Mar del Plata asistida por el SOMU, convocó para este miércoles 8 de julio una conferencia de prensa en horario y lugar a confirmar, en la que se espera que se pronuncien sobre el cierre del operativo y los pasos a seguir. Porque si para la Prefectura la emergencia concluyó, para la Justicia el caso recién empieza: con el operativo SAR cerrado, la causa pasa a la órbita judicial, que deberá determinar las responsabilidades por las circunstancias en que un marinero de Empedrado, Corrientes, fue al mar un 30 de junio y no volvió.
Juan Carlos Gutiérrez tenía 46 años y dejó una familia que lo espera.