La Municipalidad de la ciudad de Corrientes llevó adelante este sábado la primera subasta pública de vehículos, maquinarias y equipos en desuso después de 25 años, una medida que marca un nuevo paso en la política de ordenamiento y modernización del patrimonio municipal impulsada por la gestión del intendente Claudio Polich.
La convocatoria, desarrollada en el Parque Industrial Santa Catalina, contó con una importante participación de vecinos, empresarios y oferentes, quienes protagonizaron un dinámico remate de inutilizadas motocicletas, utilitarios, camionetas y maquinarias pertenecientes al patrimonio comunal.
La iniciativa permitió poner nuevamente en funcionamiento una herramienta prevista por la normativa vigente para optimizar la administración de los bienes públicos. El objetivo es retirar unidades que habían sido dadas de baja administrativa o que permanecían fuera de servicio, evitando su deterioro, liberando espacios en dependencias municipales y generando recursos que serán reinvertidos en beneficio de la comunidad.


Al respecto, el secretario de Hacienda del Municipio, Jorge Suaid, quien acompañó el desarrollo del remate, destacó la importancia institucional de esta primera experiencia para la actual gestión.
“Es una satisfacción muy grande concretar este tipo de subasta después de tantos años y, sobre todo, en una gestión que recién está comenzando. Decimos que es la primera porque tenemos la convicción de que habrá muchas más”, afirmó.
El funcionario remarcó además la positiva respuesta de los participantes durante las primeras horas de la subasta. “Estamos viendo con mucho agrado que la gente vino con entusiasmo y el remate comenzó con muy buen ritmo”, indicó.
La importante concurrencia quedó reflejada también en la constante puja entre los oferentes por los distintos lotes disponibles. “Es gratificante que la gente venga con ganas y entusiasmo. Se está armando una linda competencia entre quienes participan por los utilitarios y las motos que forman parte de esta subasta”, agregó Suaid.
MARCO NORMATIVO


El procedimiento fue autorizado mediante la Ordenanza Nº 7729, sancionada por el Concejo Deliberante y promulgada por el Departamento Ejecutivo Municipal a través de la Resolución Nº 1266 de mayo de este año. La normativa establece el mecanismo de subasta pública como la herramienta más adecuada para garantizar la publicidad del acto, la libre concurrencia de interesados, la transparencia del proceso y la obtención del mejor valor posible para cada uno de los bienes.
En esta primera etapa fueron subastadas unidades pertenecientes a distintas áreas municipales, entre ellas las secretarías de Obras Públicas, Salud y Movilidad Urbana y Seguridad Ciudadana. El lote estuvo integrado por motocicletas, un cuatriciclo, un tricargo, automóviles, camionetas y maquinaria vial que ya no prestaban servicio dentro de la estructura municipal.
DESTINO DE LO RECAUDADO
Uno de los aspectos centrales de la iniciativa es el destino de los recursos obtenidos. Según explicó Suaid, el producido del remate será reinvertido íntegramente en mejorar la capacidad operativa del Municipio.
“Todo lo recaudado tiene como destino el equipamiento del parque automotor de la Municipalidad.
Permanentemente debemos invertir en mantenimiento porque el amplio abanico de servicios que presta el Municipio requiere vehículos, maquinarias y herramientas en condiciones para responder a las necesidades de los vecinos”, explicó.
La decisión de reactivar este mecanismo forma parte de un relevamiento patrimonial realizado al inicio de la gestión, mediante el cual se detectaron numerosos vehículos y equipos que permanecían guardados desde hacía años sin utilidad operativa.
“Nos marcamos una política clara a partir de ese relevamiento. Estos son los primeros bienes que surgieron de ese trabajo, pero la idea es que este procedimiento se vuelva rutinario. A medida que incorporemos nuevo equipamiento, todo aquello que quede en desuso será destinado a futuras subastas”, señaló el secretario.
Así, la Municipalidad de Corrientes consolida una política orientada a administrar con mayor eficiencia los recursos públicos, optimizar el patrimonio del Estado local y transformar bienes sin uso en inversiones que permitan fortalecer la prestación de los servicios municipales para todos los vecinos.