La jornada estuvo marcada por el profundo pesar de la comunidad portuaria local ante las declaraciones de la esposa del marinero correntino que perdió la vida trágicamente tras un naufragio en aguas del Sur argentino.
Todo ocurrió este martes, cuando el barco pesquero Luca Mario, de bandera argentina, navegaba a más de 250 kilómetros de Puerto Deseado. Fuentes de la Prefectura Naval aclararon que el aviso fue realizado por el capitán del buque, que se comunicó para alertar sobre la caída de un tripulante de 46 años, identificado como Juan Carlos Gutiérrez, oriundo de la localidad de Empedrado, provincia de Corrientes.
Luisa Torres, esposa de Juan Carlos Gutiérrez, relató las horas previas a la desaparición de su marido en el pesquero Luca Mario. Quebrada por el dolor, pero con una firmeza implacable, la mujer alzó la voz para exigir respuestas claras a las empresas armadoras y a las autoridades marítimas encargadas de la fiscalización:
«Mi marido salió a trabajar para traer el pan a su casa en Corrientes y me lo devolvieron en un cajón. Exijo justicia y que se investiguen a fondo las condiciones de seguridad en las que navegaban», expresó.
El manifiesto de la viuda caló hondo en la opinión pública provincial, reabriendo el debate sobre las condiciones laborales y los riesgos extremos que enfrentan los tripulantes de la región que migran al sur del país en busca de horizontes laborales.