En un contexto marcado por el paro general impulsado por la Confederación General del Trabajo (CGT) en rechazo a la reforma laboral, el Banco de Corrientes confirmó que sus sucursales abrirán sus puertas y atenderán al público, aunque la atención podría verse condicionada por la adhesión individual de parte de los trabajadores bancarios a la medida de fuerza.
La huelga, que cuenta con el respaldo de la Asociación Bancaria, provocó el cierre de la mayoría de las entidades privadas en Corrientes y en todo el país, dejando a usuarios sin atención presencial en bancos tradicionales durante la jornada de protesta.
Además de la atención en ventanilla, los canales electrónicos, como el home banking, las aplicaciones móviles y los cajeros automáticos, seguirán funcionando con normalidad, permitiendo que los usuarios realicen pagos, transferencias y consultas sin necesidad de acudir a una sucursal física.