El informe de enero del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) reflejó un aumento de precios de 20,6 puntos porcentuales respecto al mes anterior. Para el Gobierno nacional, una desaceleración de precios necesaria y vista como un logro en medio de la crisis heredada.
De todas formas, la escala interanual llama la atención, puesto que de enero de 2023 al mes pasado de este año se acumuló una inflación del 254,2 por ciento.
En la órbita regional, el Nordeste fue la zona que menos incrementos reflejó en comparación con otros lugares del país. Un bálsamo si se quiere, teniendo en cuenta que el NEA es la más postergada en todas las variables institucionales, carente (varias provincias, entre ellas Corrientes) de servicios como el gas natural, por ejemplo, así como de infraestructuras vitales como puertos, trenes y rutas.
De esta manera, el nivel general del aumento de precios marcó a la región con el 19,5 por ciento, seguido del Gran Buenos Aires, con 19,6 por ciento, dejando a la Patagonia y a Cuya como las regiones con mayor escalada en bienes y servicios, con el 24,2 por ciento y 22,3 respectivamente.